jueves, 15 de diciembre de 2016

¿Estamos (casi) todos tontos o qué?

Sobre lo que está ocurriendo en Alepo, la nueva guerra mediática desatada por las redes sociales y los medios de comunicación occidentales contra Siria y Rusia, y la actitud de la mayoría de la población con respecto a tal guerra mediática.

La mentira y la manipulación de los gobiernos "democráticos" y los grandes medios occidentales de comunicación de masas no tiene límites, ni lógica que sostenga sus afirmaciones. ¿Qué sentido tendría la hipotética masacre contra su pueblo de que se acusa al gobierno sirio? Los civiles de Alepo no son responsables de que la ciudad fuera atacada y tomada hace más de cuatro años por los grupos terroristas made in USA. ¿Porqué el gobierno de Bashar al-Ásad iba a tomar las supuestas atroces represalias contra la población civil de Alepo, como se está lanzando sistemática y orquestadamente a los cuatro vientos, y que millones de personas comparten acríticamente sin plantearse ni siquiera una mínima duda sobre su veracidad. ¿Y que carajo ganaría además Rusia con ello?

¿Vamos a creer lo que nos cuentan los mismos medios y gobernantes occidentales que una y otra vez mintieron descaradamente y manipularon, de la misma forma que ahora pero sin apenas redes sociales de por medio, a la opinión pública mundial sobre, por ejemplo, las "armas de destrucción masiva" que "poseían" Sadam Hussein y "su régimen" (calificativo usual que se le da a los gobiernos de los estados que se quiere atacar o que no se dejan doblegar por el moderno neocolonialismo imperialista, desde Cuba o Venezuala hasta Irak, Libia, Siria...), y que resultaron ser un enorme montaje? Mentiras y manipulación que se usaron para justificar la invasión de Irak por el ejército de EEUU y sus aliados vasallos de la OTAN, entre los que se cuenta España, la terrible guerra que le siguió, que ha provocado entre cientos de miles y más de un millón de muertos según diversas fuentes, dejando un país arrasado que no ha conocido más la paz desde 2003, instalando a gobiernos títeres en un estado disminuido y provocando una nueva guerra heredera de la anterior, alargada y recrudecida por la entrada de los ejércitos terroristas islamofascistas de Al-Qaeda, Estado Islámico o ISIS, Dáesh y cualquiera de sus facciones, financiados y apoyados por el imperialismo occidental para ejecutar la invasión y la guerra de Siria, como han reconocido incluso miembros de los últimos gobiernos norteamericanos.

¿Realmente alguien puede afirmar que el mundo ahora "es más seguro sin Sadam Husein" como afirmaba el genocida y criminal George W. Bush, cuyas gracietas le reía alegremente el infausto ex-presidente español José María Aznar, que le sirvio de fiel comparsa y correveidile imperial, alcanzando su momento de mayor esplendor en la fatídica y tristemente famosa imagen del 'Trío de las Azores', junto a Bush, Tony Blair y Durão Barroso, ilustre anfitrión de tan poco musical y nefasto trío? ¿O se puede creer que el mundo también es más seguro sin Gadafi? ¿Acaso no conocemos las consecuencias de la malllamada revolución libia y la consiguiente invasión, perdón, ¡guerra humanitaria! de la OTAN, que asímismo dejaron un país arrasado y con un estado fallido, aún en disputa entre los distintos grupos terroristas puestos sobre el terreno en su momento, y cuyo modelo de guerra es prácticamente el mismo que se ha ejecutado en Siria, aunque con menos "éxito" para sus organizadores, que es precisamente por lo que están lanzando esta masiva batalla mediática contra la liberación de Aleppo a la que nos están sometiendo? ¿Sería el mundo más seguro sin el presidente sirio Asad, elegido democráticamente por su pueblo? ¿Alguno de estos países alguna vez ha organizado, o siquiera mencionado, alguna tentativa de invadir militarmente nuestra sacrosanta Europa o a los EEUU, amenazando nuestros tan cacareados "valores occidentales" y seguridad? ¿No será más bien lo que sí proclama el terrorismo islámico extremista en nómina del autoproclamado policía mundial, el que decide arbitrariamente que gobiernos son buenos y a cuáles hay que eliminar?

¿Es que la gran mayoría de los habitantes de Europa y EEUU están tontos o qué? ¿Es que no son ustedes capaces de hacerse cuatro preguntas ante la masivas y sistemáticas guerras mediáticas a las que somos sometidos cada dos por tres? ¿Es que no pueden dejar de dar pávulo a tanta "noticia" prefabricada, que son las mismas en todos los grandes medios corporativos de comunicación, o dejar de creerse y redifundir sin ton ni son, y sin dudarlo, las oleadas de vídeos que con los mismos mensajes inundan las redes sociales en momentos puntuales y son compartidas por millones, como ya ocurrió también cuando el intento golpista en Venezuela y las famosas guarimbas? ¿Es que es precisamente cuando se vislumbra el posible fin de la guerra en Siria cuando hay que "exigir la paz"?

¡Ya está bien! A ver si nos vamos haciendo algunas preguntas de vez en cuando y dejamos de creernos a pies juntillas la homogénea información que nos "ofrecen" todas las cadenas de TV y los "grandes" periódicos españoles, que se supone que vivimos en la época con mayor posibilidad de acceso a la información y de menor analfabetismo de la historia. Si se buca un poco también se encuentran vídeos que desmienten u oponen otros datos, otra información, a la mayoritariamente circulante. Aquí les dejo algunos que muestran otra perspectiva y realidad sobre la situación en Alepo. El primero está en inglés por lo que lo he traducido debajo.

Sobre los "mensajes finales" desde Alepo. Siria:



Traducción:

Presentadora: "Mensajes finales están saliendo de Alepo, Siria. Están tomando las redes sociales simultáneamente como un aluvión. Casi parece una campaña de relaciones públicas (marketing) coordinada."

Vídeos de muestra:
  • "No hay sitio donde ir... son los ULTIMOS días."
  • "Este puede ser mi ULTIMO vídeo."
  • "Esta podría ser quizás o con seguridad la ULTIMA comunicación."
  • "Esta es la ULTIMA vez que os hablo."
Presentadora: "Pareciera que están esperando que estos últimos mensajes se hicieran virales y fueran recogidos por los medios dominantes."

Vídeos de muestra:
  • "Bombas bomas están por todas partes. La gente corre, no saben hacia dónde. Solo corren."
  • "Estamos aquí viviendo literalmente un genocidio."
  • "La gente es ejecutada, tan simple como eso."
Presentadora: "Casi parece que ellos solo son civiles inocentes, sin mensaje, ni estrategia, ni política. Solo gente simplemente luchando por su vida. Un día diciendo adiós al mundo en las redes sociales, al otro día dando entrevistas en la BBC, CNN y AL JAZEERA. Todo en horario de máxima audiencia.

Bueno, no lo son. Son activistas. Algunos de ellos se unieron recientemente a Twitter y apoyan claramente la "revolución". Tienen miles de seguidores. Algunos se proclaman periodistas y están verificados por Facebook, como Bilal Abdul Kareem, un norteamericano que no tiene problemas en difundir propaganda de Al-Nusra. Ya saben, los "rebeldes".

Este tío es un miembro de los Cascos Blancos, que fueron fundados por un ex-oficial del ejército británico y financiados con millones por los EEUU y el Reino Unido.

Y luego está la niñita llamada Bana. También se unió a Twitter no hace tanto, en septiembre. Su cuenta también está verificada y tiene más de 200.000 seguidores. Bana tiene siete años y tuitea en perfecto inglés desde el corazón de la zona Este de Alepo con algo de ayuda de su mamaíta. Por supuesto ella también tenía un mensaje final justo a tiempo.

Entonces, ¿qué tiene toda esta gente en común? Ellos quieren que TU pienses que solo existe una cara de esta historia. Una verdad. Que Assad está yendo aleatoriamente de ciudad en ciudad asesinando a su propio pueblo por alguna descabellada razón con la ayuda de RUSIA, aunque el mundo entero está asistiendo a cada paso. Ellos quieren que tú pienses que estos civiles que salen masivamente de Alepo están huyendo del genocidio cometido por el ejército sirio. Y aquellos que celebran en las calles están bailando sobre las tumbas de niños ... mientras los rebeldes infiltrados en Al-Qaeda están defendiendo valiente y heroicamente a los civiles del Este de Alepo. La cuestión es: ¿TU compras esto (te lo crees)? Porque millones de personas lo hacen."

Una periodista destapa en la ONU las mentiras de Occidente sobre Siria:


EE.UU.: ¿Alepo? No vimos nada:



La Paz se pide siempre, señoras y señores, no únicamente cuando una guerra puede estar alcanzando su final gracias a una victoria estratégica del ejército del país agredido y con a la ayuda externa solicitada por el gobierno legítimo de ese país. Porque si no se corre el peligro de convertirse, consciente o inconscientemente, en comparsa o tonto útil de quienes provocan las guerras. La paz se pide siempre, y se lucha por ella, para empezar siendo conscientes de porqué se producen la inmensa mayoría de las guerras y denunciando cualquier agresión a un estado soberano cometido por otro, donde y como se pueda. Los motivos de tales agresiones son siempre los mismos: son motivos económicos que persiguen hacerse con el territorio, los recursos naturales e incluso la fuerza de trabajo semiesclava de los países agredidos, ampliando el imperio económico del estado agresor y, en el imperialismo moderno, de las corporaciones capitalistas a quienes representa.

El capital, que como escribió Carlos Marx hace un siglo y medio, llegó al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies hasta la cabeza, ha demostrado con creces ser la máquina de matar más salvaje, sanguinaria y en contínuo proceso de perfeccionamiento de sus criminales métodos que haya existido jamás y ojalá no vuelva a existir en la futura historia de la humanidad. Eso, si es que a la parte de la humanidad trabajadora aún menos desfavorecida todavía nos quedan arrestos para luchar por labrarnos una historia futura de verdadera paz, emancipación humana, y colaboración y armonía colectivas, que la parte menos favorecida ya tiene suficiente con sobrevivir a las guerras, a la miseria y a la explotación y expropiación más brutales. Quizá por eso mismo suele ser también la parte de la humanidad más luchadora. Por su parte, EEUU, paradigma del capitalismo moderno y del imperialismo de los monopolios, ha demostrado ser la potencia más agresiva y letal de los últimos 70 años, inmersa constantemente en guerras a lo largo y ancho del planeta, ya fuera con el beneplácito o la participación directa o indirecta de sus satélites europeos y de todo tipo de aliados o lacayos locales, según la zona en disputa. ¿Vamos pues a seguir creyendo sus mentiras y dejándonos manipular como marionetas, contribuyendo consciente o inconscientemente, activa o pasivamente, a la guerra? Lo dejo a la conciencia de cada cual.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Santiago Alba Rico, agente vulgar del imperialismo

El ideólogo podemita Santiago Alba Rico es pacifista cuando y para lo que conviene a los intereses imperialistas de EEUU y su franquicia de la UE, dedicándose desde ya demasiados años, por activa y por pasiva, a apoyar y alentar las famosas "primaveras árabes" y a los supuestos "rebeldes" que, con la ayuda de la OTAN y las llamadas democracias occidentales, van dejando su reguero de guerra, muerte, terrorismo islamofascista, destrucción, refugiados, acumulación por rapiña y estados fallidos allá por donde son incorporados al juego geoestratégico por los tecnócratas y estrategas del orden mundial imperialista marca USA. Con sus infalibles frases de análisis geopolítico del tipo "Habrá que oponerse a cualquier injerencia occidental, pero no creo, sinceramente, que la OTAN vaya a invadir Libia" o sentencias como "No es la OTAN quien está bombardeando a los libios sino Gadafi", Alba Rico ya se ha labrado todo un lugar de honor en el panteón de los agentes imperialistas, curiosamente alimentado tan eficazmente por la cantera del (pos)moderno trotskismo internacional, destinados a crear confusión entre las filas de la progresía decrecientemente identificada con los valores de lo que se venía llamando izquierda, —o ni-de-izquierdas-ni-de-derechas, que es lo que se lleva ahora— y ayudar a aumentar enormemente la "opinión pública" favorable, o cuando menos no opuesta a todo tipo de intervenciones militares que, en nombre de la "libertad" (de comercio) y la "democracia" (que la sustenta), alimentan la infatigable voracidad del capitalismo occidental por adueñarse de cuanto territorio, recursos naturales y esclavitud asalariada a mínimo coste aún escapan a su control en el planeta Tierra, a la vez que favorecen los pingües beneficios de la todopoderosa y criminal industria armamentística que parece vivir una interminable edad dorada.


La última aportación de este inimitable "filósofo" ha consistido en lamentarse por la toma de la zona este de Alepo por el Ejército Árabe Sirio, ayudado por Rusia, con la consecuente expulsión del Frente Islámico y los demás grupos terroristas afines, y la evacuación de civiles de los barrios liberados, tras más de cuatro años de guerra devastadora y especialmente encarnizada en esta ciudad. Más de cuatro años desde que los ejércitos y grupos "rebeldes", entrenados, armados y financiados por EEUU, Turquía, Arabia Saudí y, directa o indirectamente, por otros estados árabes y europeos cómplices, comenzaron sus ataques sobre la ciudad en 2012.



Evidentemente la conciencia de Santiago Alba Rico no es que tenga hueco para albergar holgadamente a la castigada ciudad de Alepo, como parece querer acusarnos a todos los que desde un principio no hemos tragado con la versión oficial que establece que hay que apoyar a todo "movimiento rebelde" que se enfrenta a los estados cuyos gobernantes, tachados por la omnipresente propaganda capitalista como dictadores de los que hay que liberar a la humanidad, no se alinean política e ideológicamente bajo el bloque capitalista occidental y se niegan a ceder a su colonización industrial y comercial, atreviéndose a aspirar a una cierta independencia económica, política y cultural. Lo que pasa es que su conciencia no tiene sitio para ninguna de las víctimas de Alepo o de las demás guerras que se suceden, porque simplemente carece de ella. Las consecuencias de tan sabia y humana política están a la vista de quienes quieran informarse activamente, y en los últimos decenios no han dejado de sembrar el terror y la destrucción por todos los paises que no se doblegaban a los intereses del imperialismo comandado por los EEUU y/o que resultan importantes enclaves geoestratégicos para esos mismos intereses, especialmente en su perpetua confrontación contra la antigua URSS y la actual Rusia que, como China, no podemos olvidar que son asímismo potencias capitalistas que defienden sus propios intereses, aunque puestos en una balanza, con significativa menor belicosidad. Es curioso que la propaganda anticomunista, a la que de forma tan mezquina y mal disimulada se adhiere Alba Rico, siga tan presente tras casi treinta años desde la disolución del bloque soviético y cuando apenas quedan países que se puedan considerar socialistas. Es todo un aliciente que al capitalismo le siga provocando tanto pavor la idea del comunismo.

Las guerras de Yugoslavia, Afganistán, Irak, Libia, Siria, Ucrania o Yemen, país masacrado por una guerra ocultada por las cadenas de TV y la prensa de los dominantes medios de comunicación ocidentales dirigidos por unos pocos conglomerados de la desinformación y la pseudocultura prefabricada y homogeneizadora, con sus millones de víctimas y desplazados, son consecuencia directa de la política imperialista dirigida por los EEUU, al igual que antes lo fueron la guerra de Vietnam o la larga lista de golpes y dictaduras militares sufridas por el continente latinoamericano. Guerras que de modo subrepticio pero en el fondo tan alegremente avala el susodicho "filósofo", haciendo el doble juego de quien aparenta tener una posición desde la que también se "atreve" a "criticar" dicha política imperialista mientras defiende los "levantamientos populares" que supuestamente buscan "revoluciones democráticas" (S.A.R. dixit) que no tardan en demostrarse, por los grupos que los integran, su ideología de corte fascista y abiertamente fanático-religiosa, y su crueldad, como todo menos democráticos, además de estar organizados, armados y financiados, incluso apoyados con intervención miltar directa, por los mismos imperialistas a los que se simula criticar. Cuando alguien, desde una posición de "experto analista" hipotéticamente de izquierdas, se permite decidir y señalar a qué gobierno de según qué país hay que derrocar en nombre "de la democracia" y en consonancia con los deseos del mayor agresor imperialista de los últimos 60 años, demuestra más bien encarnar lo que Fidel Castro llamó instrumento vulgar del imperialismo y la reacción. Ocurre que como simple instrumento se puede ser usado en manos de quién lo maneja sin ser realmente consciente de las consecuencias, pero cuando la labor de títere propagandístico se ejerce conscientemente, se acaba uno convirtiendo en agente, ya no solo vulgar, sino que miserable, del imperialismo.